| lyric | Ya sé que no vendrás pero te espero sentado en el umbral de la esperanza, las flores del geranio ya se han muerto, mi casa sin tu voz, ya no es mi casa.
Lo saben estos besos que me sobran y el miedo de mi piel sobre la cama; ya sé que no vendrás pero tu sombra gotea despacito y no se va…
Y te llevaste mi sonrisa, mi lunes más audaz y mi ternura que ya era tuya. Y aquella vez cuando dijimos: ¡hoy la lluvia nos trajo muchos besos a estrenar…! Y me dejaste tan a oscuras palpando entre las sombras las migajas de lo que amaba. Pero es inútil, sin tus caricias la vida pasa y otra vez ya no vendrás.
Y ya que no vendrás será preciso beber un trago más de tu nostalgia, después matar la flor y aquel hechizo de hacernos el amor con la mirada.
Por eso al conversar con los silencios que inundan los rincones de esta casa, entiendo que tu adiós es el recuerdo que duele, que se ha muerto, que no está. |