| lyric | Llenaba el barrio tan querido de aromas, risas y canciones, y despertaban las pasiones su belleza y virtud... Igual que muchos, yo soñaba lograr un día sus amores, y fue en mi noche de dolores ¡un rayito de luz!...
Ya no canta más la dulce alondra de mi barrio soñador; ¡triste todo está sin el encanto juvenil de su canción!... Ya no canta más, y queriendo mitigar su gran dolor, por las noches, bajo el manto de un rosal, yo le digo con pasión: ¡Quiero al fin saber por qué motivo tu garganta enmudeció, y ese cascabel de alegre risa que sembraba la ilusión!... ¡Quiero yo sanar las heridas de tu noble corazón, y muy pronto tu canción ha de vibrar por el milagro de mi amor!...
En sus ojazos de misterio asoman lágrimas furtivas, y sus palabras siempre esquivas pintan su decepción... Tal vez, a fuerza de constancia, su desventura se termine, y mi cariño la ilumine ¡como un rayo de sol!... |