| lyric | En el truco de la vida me dijiste, ""¡Falta envido!"" Tenía treinta y dos de mano, vos tenías treinta y tres... Te fuiste con los porotos y con la verdulería, con el coche que tenía y me dejaste de a pie. Esta vez cambio de juego porque quiero desahogarme. Por eso voy a cantarte ""las cuarenta"" de una vez. Y te las canto con bronca, este es un Tute cabrero y te diré sin rodeos lo que vos te merecés.
Mentías... Decías que me querías, mentiras, todas mentiras si vos no sabés querer... Atado, me llevabas de la mano y yo todo embalurdado con mi vento te banqué. Hoy veo... Hoy veo que estaba ciego y no tengo ni el consuelo de poderte amasijar. Cuidate, que si un día tu destino te cruza por mi camino, entonces vas a cobrar.
Entrabas a los salones de mi brazo, esplendorosa, con garfios entre los dedos que brillaban como un sol un ""Chanel número cinco"" que se olía desde afuera y un traje de lentejuelas auténtico ""Cristian Dior"". Yo me iba a la bancarrota, a la pileta, a los caños y un día, para empeñarlo, un garbanzo te pedí. Dijiste: ""¡Vos estás loco!"" Me trataste de zapallo y en menos que canta un gallo te piantaste del bulín.
Seguro... Me trabajabas de apuro y yo como un... ""Paparulo"" me enterraba más y más... Vivacha... Me la diste con un hacha, te saqué de una covacha y así es como me pagás. Un día... vas a quedar en la vía, amurada, refundida y junando la vejez... Entonces... despilchada y sin anillos volverás al conventillo aquel donde te encontré... Y el eco... de mi voz en tus oídos te gritará ""¡Falta envido, de mano y con treinta y tres! |