| lyric | Por castigar la audacia del reo aquel que quería robarme tu corazón, una noche terrible yo lo esperé escondido en las sombras del callejón; cuando estuvo a mi lado me le acerqué y quise reprocharle su mala acción, contestó sonriendo yo no sé qué y le crucé la “jeta” con mi facón.
Hoy en la cana encerrado lloro de rabia y dolor al ver que te has olvidado de que vos fuiste mi perdición. Ya sé que te andás floreando por las milongas con él, mas no importa, ya lo irás pagando que todo se paga, ya lo vas a ver.
No tenés sentimiento ni corazón, para vos es lo mismo cualquier bacán. En tu alma, milonga, no hay emoción y tus penas se ahogan con un gotán. Por hacerme, a tus ojos, digno de vos, me jugué la parada, no me eché atrás, tenés alma de fiera, tan perra sos que me ves encanado y así pagás.
Pero no importa, estas rejas algún día se abrirán, y se acabarán mis quejas y tus aparadas se acabarán. Escuchá lo que te digo si es que ya no lo sabés: Yo te juro que en cuanto me larguen te corto la cara, pa´ que te acordés. |