| lyric | Me gustó tanto, tanto, cuando me contaron que la vieron bebiendo y llorando en la mesa de un bar. Y que cuando mis viejos amigos por mí preguntaron un sollozo apagó su voz y no la dejó hablar. Me gustó tanto, tanto, cuando me contaron que hasta tuve que hacer un esfuerzo por disimular.
Se arrepiente y quizá el recuerdo sea su desespero. Ella debe estar bien consciente de lo que causó. Ella me hizo pasar tal vergüenza con un compañero. Y la vergüenza es la herencia mayor que el viejo me dejó.
Mientras yo tenga voz en el pecho no quiero más nada que clamar a los santos venganza, venganza clamar. Ella debe rodar cual las piedras ruedan por las calles, sin tener un rincón en su vida para descansar. |