| lyric | Uruguaya, reina de las Diosas, por tu garbo y tu gracia gentil, yo te ofrezco un palacio de rosas con dinteles de oro y marfil.
¡Por qué no amar, si es mi querer el mirarme en tus ojos de hada y embriagarme de dicha y placer!
Un palacio, uruguaya, que encierra el ensueño, la dicha, el amor; donde unir nuestro encanto quisiera con tus besos de extraño calor.
¡Por qué no amar, si es mi querer el mirarme en tus ojos de hada y embriagarme de dicha y placer!
En mi alma te llevo prendida mi tesoro, mi Estro, mi ideal; y serás la mujer preferida que amaré, ¡oh, mi Reina Oriental! |