| lyric | Perdonalo, ciudad, es casi un niño; miralo con su fueye cuando sueña. Allí viene otra vez, bancale un nido a su larga tranzada con las penas. Es que vence el dolor callado y frío, cuando Antonio regresa sus quimeras. Perdonalo, ciudad, es casi un cuento; miralo con su fueye cuando sueña.
Un gesto sin color, cualquier esquina... La noche se rompió con la mentira. Un sueño bandoneón acurrucado; un sueño con tu voz, viejo Rosario. Desnuda la canción y su cansancio. Antonio encarnó, ciudad, tu daño. Un gesto sin color cualquier esquina... La noche se rompió con la mentira.
Yo lo pienso tan bueno y forastero, la suerte aún flamante en el costado presintiendo un destino, beso y cielo, con los años más frescos del milagro. Siendo puro no sabe del camelo, al final resulta un exiliado. Perdonalo, ciudad, es casi un cuento; miralo con su fueye cuando sueña. Su alma se me hace que es de leña, cuando arde en un tango su talento. |