| lyric | Silencio, que aturdís mis noches con tus gritos quietos... Que pintas mis canas con sordos reflejos. Silencio... hoy tu sombra un hueco iluminó en mi alma y en tu luz un beso acarició mis ganas de tus labios, presos en mi corazón.
Tu cartel nocturno casi prisionero te valió una estrella durmiendo en mi cielo. Y un nubarrón solo que espera tu encuentro, se voló los sesos con el primer beso que dio tu mirada con un simple adiós.
Silencio, me hundiste en el pecho tu daga, y he muerto... Hoy dejo las calles porfiado de infiernos. Silencio... Hoy tu aroma un beso dibujó en mi alma, una luz y un rezo que dejó en mi cama la ansiedad de verte en otra ocasión. |