| lyric | En el viejo rincón de la casa viven los recuerdos y el tiempo no pasa. La ternura es un ángel presente y siempre hay latidos que deja la gente.
Con su dulce vapor, la cocina estrena su rito que nunca termina. Entre aromas de albahaca y puchero tu mesa tendida me dice un “te quiero”.
Es bueno en la vida contar con un techo donde un hombre sueña y está en su derecho. Cerca de las rosas que moja el rocío donde todo es tuyo, donde todo es mío.
Con perros y plantas y pibes corriendo, con tu boca al aire que vive riendo y esa cama blanda que guarda la voz de la noche amiga que abriga a los dos.
En el viejo rincón de la casa todos los domingos se estira la masa. Hay palabras que cuelgan del alma y enciende la tarde la luz de la calma.
En su eterno sonar, la alegría suelta cascabeles para que sonrían esos duendes que dejan sin prisa tu nombre y el mío viajando en la brisa. |