| lyric | En la casa de un amigo lo vi por primera vez y aunque andaba solterita lo miré y lo descarté. Era guapo, reconozco, mucha pinta de varón un estilo que a mí nunca me ha llamado la atención.
Me miraba de reojo como lo hace un buen galán con estilo y elegancia aunque se notara igual. Le rajé toda la fiesta y no me quise enredar y pensé que era estilo que le gusta a mi mamá.
En mitad de la semana suena en el contestador una voz que al escucharla me dio vuelta el corazón era el quía de la fiesta con afán conquistador invitándome a una cena elegante para dos.
Lo pensé más de tres veces y me puse a especular que si el quía tenía vento no la iba a pasar mal. Nunca mezclo los amores con las cuentas a pagar pero está dura la mano, y me quise aprovechar.
En la cena me miraba con ternura y devoción halagaba mi sonrisa, mi perfume y buen humor fue muy grande la sorpresa descubrir a este galán y más grande la sorpresa a la hora de pagar.
""Que no traje la tarjeta, que no sé que me pasó que no tengo en efectivo, disculpame por favor"". Le pagué toda la cena, y después se despidió por supuesto que el quía nunca más apareció.
En la casa de un amigo lo vi por primera vez y aunque andaba solterita, lo miré y lo descarté. Era guapo reconozco, mucha pinta de varón un estilo muy moderno, refinado de ladrón... Si lo ves yo te aconsejo, que le rajes en mi honor. |