| lyric | Mi madre es un ejemplo de recato, de honradez, de cordura. Su compleja visión del bien y el mal sutil coteja lo frívolo, lo turbio y lo sensato.
Me induce a proceder sin arrebato -que la frivolidad es muy diableja- alucina con tanta candileja y claudica en algún placer barato.
Despreciar siempre el vil concubinato con mesurado ímpetu aconseja, prefiriendo un honrado celibato.
Mas yo saqué mi propia moraleja: El vivir, es así bastante ingrato, por eso claudiqué. Lo siento, vieja. |