| lyric | Quiero cantar, porque el canto es un bálsamo en la vida que cicatriza la herida que no cicatriza el llanto; quiero cantar, porque el canto encierra toda mi vida.
Cuando entre mis compañeras de mi trabajo salía, un hombre me perseguía día y noche sin cesar; y una noche... de esas noches que besa el cielo las flores, conquistando mis amores me arrebató del hogar...
“Monigote... Monigote” (Fue un sobrenombre cualquiera) que mi amante me pusiera creyéndome atolondrada, al verme tan entregada a la vida milonguera. “Monigote… Monigote” Ya no soy la que antes era.
Y esa flor… Mi juventud que entregué inocentemente, rodó en la negra pendiente por el canalla traidor que negoció con mi amor de mi cariño inocente hasta hundir en la corriente mi fe, mi vida y mi honor.
Me exhibí en el cabaret, sin saber lo que allí era, lo mismo que una cualquiera que en copetines y tangos, busca ganarse unos mangos bailando la noche entera… Y así mi vida pasaba entre gente milonguera.
“Monigote... Monigote” (Fue un sobrenombre cualquiera) que mi amante me pusiera creyéndome atolondrada, al verme tan entregada a la vida milonguera. “Monigote… Monigote” Ya no soy la que antes era. |