| lyric | Me engrilla la nostalgia de tango por Boedo, la estela de un tranvía trepando desde el puerto.
Los ojos de la tarde refugio de los sueños, que encallan en tus bares con lunfas de bohemios.
Viejos caserones de mi Buenos Aires. Vuelvan con verdor, amplios patios sin rejas.
Que tus barrios se despierten de su siesta a la rayuela, con sonrisas de purretes anunciando primaveras.
Si gime una bordona de amores por Pompeya, un taura payador sabrá templar sus penas.
En versos vagabundos de rea y gris ternura, su fiel musa de barro le hará un cuore a la luna.
Dulces serenatas, de mi Buenos Aires. Guardan su esplendor, claros cielos de estrellas.
Que tus barrios se despierten ataviados de leyendas, con profetas de arrabales madrugando tus veredas. |