| lyric | Elegante. Gris a rayas era el traje que envolvía su morochura; y su sonrisa. Era el anzuelo, la trampa que Artemisa nos tendía con la Historia por bagaje.
¡Negro lindo!, en polenta y en ropaje con su verba y sus gestos, como en misa escuchábamos la clase, y la tiza nunca ensució sus dedos. ¡Su labia era un encaje!
Medos, Persas, Asirios y Caldeos cabalgaron duchos, con templanza por el aula, Unitarios, Federales, Montoneros.
Nos dejaron en la edad de la esperanza, huellas suyas. ¡Gracias “Profe”!, gracias Negro Con tu anillo de cóndores y lanzas. |