| lyric | ¡Viejo! Si tú supieras cuántas noches desde mi lecho contemplo la puerta por donde salió. Aquella tarde, que amorosa y con un beso para un mentido paseo con un adiós se marchó... ¡Nunca!, recuerdo haber sufrido tanto como esa noche que, en vano, mi corazón la esperó, tú que me viste acariciarla, viejo amigo, ya sabrás lo que he sufrido yo.
Cada cosa es un recuerdo, cada recuerdo un sollozo, tanto cariño le tengo que hasta en mis venas está. Si pudiera llorar sangre habría de abrirme cien ojos, para sacarme esta pena que consumiéndome va. Cuántas auroras me vieron con la muerte en el semblante la esperanza en las pupilas y en los labios murmurar una palabra de amor ¡que me arrancara el dolor de recordar.
¡Cuándo!, retorne por aquella puerta que tal vez ha de ser nunca ha de volver mi corazón, a sentir ansia de gozar en esta vida Los placeres que ella brinda cuando se ama con pasión. ¡Sueño!, con imposibles realidades, viejo amigo, y es pesada esta mi cruz de sinsabor, que nunca sepa mi buena madre que la vida me brindó caricias de dolor. |