| lyric | Mi apodo es El Entrerriano y soy de aquellos tiempos heroicos del ayer, el de los patios del farol y el parral, con perfume a madreselva y clavel. Soy aquel tango que no tuvo rival en las broncas y entreveros. Pero fui sentimental junto al calor del vestido de percal.
Soy aquel que no aflojó jamás el que luchó con su valor por mantener este compás y con él me sentí muy feliz al poder triunfar con mi valor lejos de aquí, allá en París. Y después de recorrer triunfal la vuelta pegué para volver, junto al calor de mi arrabal y hoy al ver que soy retruco y flor, quiero agradecer este favor al bailarín como al cantor.
Entrerriano soy de pura cepa y no hay, a pesar de ser tan viejo, varón, ni quien me pise los talones, pues soy el compás de meta y ponga y fui de la quebrada y el corte, el rey, en lo de Hansen y el Tambito. Y en las trenzadas de amor, primero yo, por bohemio y picaflor. |