| lyric | Que el mundo sigue siendo la misma porquería que fue en el siglo XX no lo podés negar. Y al menos por entonces quedaba la esperanza de que en el XXI la cosa iba a cambiar. Mas ya lo ves hermano: la cosa no ha cambiao, y corta el bacalao el mismo ruin de ayer. Nos han apichona’o con cuentos más modernos, pero en el quinto infierno nos tienen otra vez.
¿De qué sirve que a Venus alguna nave llegue o que un robot se pliegue pa’ no ocupar lugar; que las computadoras sonrían y saluden o que en la casa ayuden el piso a rasquetear? Si no encontrás laburo ni de aprendiz de esclavo; si no hay para estofao ni para apechugar. Si nadie da una mano. Si manda el egoísmo. Si hay que aprender cinismo para poder zafar.
Y siempre gana el mismo. Y el juez está comprao. Y el oro está empeñao. Y el corazón también. Y en un loco aquelarre que da vergüenza ajena tan sólo se condena al Cristo que obra bien. Taimados y tahúres manejan la partida y en sus manos la vida no vale ni un cospel. Modernos dinosaurios que cuidan su guarida, y el mundo es una herida que sangra por su hiel. |